Elena Zúñiga Escobar nació en Coronado, San José. Su padre es coronadeño de cepa, mientras que su madre es “salvatica” (salvadoreña y tica josefina).

A pesar de haber nacido en Coronado, su infancia la vivió en Sabanilla Montes de Oca al lado de sus abuelos maternos en una casa vieja de madera con los mejores recuerdos que hasta el día de hoy recorren sus sueños.

“Los fines de semana mis padres nos llevaban a mis dos hermanas y a mí a visitar a los abuelos paternos en San Antonio de Coronado y de paso mi papá que es súper paseador y del gusto montañés, aprovechaba para llevarnos a algún río en cascajal o San Pedro antes de que lloviera; no sin antes pasar a Almosa (restaurante de mis tíos) por un pollo y otras cosas para el picnic “. Nos comenta Elena.

Según Elena, para ella la música es infinita y la acompaña desde que tiene uso de razón. “Recuerdo que cuando tenía 5 años, para una navidad recibimos un mini teclado, juguete que fue clave para el descubrimiento de muchos sonidos (ese teclado aún existe y ahora lo usan mis sobrinos). Mi madre siempre participativa cantando en las fiestas, las posadas y eventos escolares; hasta nos componía canciones para concursar y nos ensayaba estrictamente, siendo nosotras unas niñas entre 5 y 8 años de edad “. Nos relata Elena.

No cabe duda que la imaginación de Elena la acompaña desde muy pequeña y que todo ese mundo de sueños y fantasía que vivía en libros y aventuras se ven plasmadas hoy en día en cada una de sus composiciones musicales.

A la edad de 9 años un conocido de la familia les comentó que abrirían inscripciones para ingresar al Instituto Nacional de la Música de Costa Rica y de ahí empezó su formación musical formalmente.

La música nunca fue un “hobbies” en la vida de Elena, sino que siempre ha sido una pasión que ha llenado cada parte de su vida. Después de haber dejado el Instituto por un par de años, retomó su formación en la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica.

Formación musical

  • Del 1994 al 1999 en el Instituto Nacional de la Música con violonchelo con la maestra Larissa Kharina.
  • Aprendió canto popular acompañada de su madre (y segundas voces escuchando a su abuelito)
  • El canto lírico lo inició en el Coro Juvenil, con la directora coral, Miriam Acamme (uruguaya).

Para Elena la música es mucho más que simple notas y composiciones y así lo expresa: “Creo que en la salud. La música me lo ha curado todo, ella es sanadora. Me satisface que algunas personas la reciban como regalo y me lo expresen abiertamente, se siente muy bonito; debe ser parecido a lo que siente una madre o un padre cuando le hablan bien de sus hijos. Considero que el mayor logro es el de sembrar algo positivo en alguien, algo que alimente su vida”.

Elena ha participado en composiciones para teatro, danza y proyectos de musicalización de poesía para bien social. Al igual que se encuentra activamente con su agrupación “Elena y la Orquesta Lunar”. También desarrollo una producción musical dedicada a canciones de cuna y para niños.

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En la actualidad se encuentra trabajando en el próximo álbum de “Elena y la Orquesta Lunar” junto con Gerardo Mora y Fabián Arroyo inspirándose en lo no digital como los relojes de cuerda, la tornamesa, los vinilos y los instrumentos de medición.

¿Cuál es el significado de la música en su vida?

Es la amplificación de la voz del alma. A veces no sé ni que me pasa y por ahí escucho “. Elena Zúñiga Escobar.

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